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domingo, 7 de septiembre de 2014

BARRANCO CALDARÉS

Sábado, 30 de agosto de 2014.

Las ganas les podían a Pepe y JC ya a principio de agosto de nadar cual pececillos en las bravas aguas del Caldarés, en el Balneario de Panticosa, pero han sido pacientes esperarando a finales de mes para encontrar un caudal que, aunque estaba fuerte, no era peligroso para gente que controla algo.
De nuevo el experimentar con gente nueva en esto del barranqueo resulta ser un éxito, puesto que somos seis y sólo conocemos a uno: Inma, Iván, Fruco, nuestro Pepe, J.C y yo.
Salimos por detrás del refugio Casa de Piedra tomando la GR-11 hasta los llanos de Bozuelo. En unos 20 minutos nos estamos neopretando…
El agua, fresquita donde las haya, empuja con fuerza en los primeros resaltes y nos pone en su sitio en la cascada de Bozuelo, de 35 m. El valiente Pepe se decide a bajarla luchando cual guerrero de  las enfurecidas aguas, haciendo así honor a su apellido y cuando termina de rapelar, cual colilla en el wc, nos manda recoger la cuerda y bajar por la instalación de la derecha para evitar semejante mangazo.

Cascada de Bozuelo


El siguiente rápel, de 8 metros, se hace debajo de un bloque empotrado; a mi juicio una de las zonas más majas del  barranco. 






Continuamos con una rampa de 15 m y llegamos a la cascada más delicada, también de 15 m; como le veo las orejas al lobo y yo soy Caperucita, me faltan piernas para salir corriendo y escalar, no fácilmente, pared arriba y así evitar este cuarto rápel, que yo no tengo que demostrar nada y no me importa decir que a veces me cago, aunque que quede feo. El resto del osado grupo baja a tientas por ese tubo encajado sin apenas verse sus cuerpos entre la espesa cortina de agua.



Cascada entubada de 15 metros









 Seguimos con un salto de tres metros y un rápel con una marmita poco profunda y colgada de 12 m para casi finalizar con un orgasmo barranquil en la cascada del Pino, de 30 metros, cuya belleza trastorna los fotidedos.


Cortina de agua en la Cascada del Pino




Terminamos con 15 metros que se pueden fraccionar, pero que no lo hacemos y, en cinco minutos estamos en los coches, con la satisfacción de haber descendido uno de los cañeros, así que...a celebrarlo al bar!!


3 comentarios:

Eduardo dijo...

Pues si desde fuera, cuando se sube hacia los infiernos es majo, descenderlo tiene que ser la leche, y con menudo caudal, para ser principios de Septiembre. Un saludo

trimbolera dijo...

Precioso barranco, he disfrutado mucho. Besicos.

cristina dijo...

vaya mangazo de agua!! uff a este no quiero que me lleveis!!