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domingo, 15 de diciembre de 2013

CASI TENDEÑERA POR LA SUR

Fecha real: 8 de diciembre de 2103.
Digamos que nos pudieron las ganas de pisar nieve y de subir una gran montaña como es Tendeñera y no contamos ni con la inversión térmica de los últimos días ni con los pequeños neveros que desde Monrepós se veían y que, en la base de la montaña, resultaron ser largos, verticales e inevitables. Resultado de la jornada: Intento, que no cima de Tendeñera.
Quedamos como siempre en el Estacho de Biescas. Café, reunión de los cinco iluminados ( J.M, Roberto, Kankel, J.C y la menda lerenda), charrada y, tras conseguir los permisos pertinentes para transitar por la pista, nos vamos al lío.
Nos dirigimos al Puerto de Cotefablo y antes de una curva cerrada la derecha donde la carretera atraviesa el barranco de Sía, tomamos una pista a la izquierda que nos introduce en el valle. Pese a que la furgo de J.M hoy parece un Hummer del ejército yanqui, unos quinientos metros antes de llegar al refugio donde termina la pista, tenemos que aparcar y empezar a caminar porque la nieve y el hielo nos complican el progreso.
Vamos adentrándonos entre nieve y pradera hacia el fondo del valle observando que este barranco tiene muchas más posibilidades que lo que se desciende habitualmente del refugio hacia abajo y decidimos que habrá que venir  con mejor tiempo a hacerle una visita interior desde su cabecera, y, con esta gente ya se sabe que dicho y hecho...










 Poco antes de llegar al fondo del valle nos tiramos hacia la derecha para subir trepando y luego por neveros muy verticales en busca del "punto G" de la jornada. Si no se llega a este punto es casi imposible acceder a la cima por esta ruta. Se trata de una estrecha chimenea de unos ocho metros que, sin nieve o con nieve en buen estado, se escala bien, dicho por nuestros acompañantes, que en sus años mozos subían esta mole año tras año tanto en invierno como en verano.
Una vez superado este paso, seguimos subiendo unos metros y nos plantamos en un circo kárstico que es el premio del día. Lástima que es aquí cuando nos entra el talento y miramos el reloj. Llevamos cinco horas. Ya deberíamos de estar en la cima y nos falta más de una hora para llegar a ella. Si continuamos se nos va a hacer de noche y encima vamos a seguir clavándonos hasta la ingle en tres neveros enormes que divisamos. Como ya hemos penado bastante para llegar hasta aquí y se está de lujo al solete, decidimos bajar y  parar a comer tranquilamente charrando largo y tendido.

Chimenea clave 



El fin de esta historia, como siempre, en el bar, planeando ansiados viajes y nuevas montañas que, también en compañía de Pol, llevaremos a cabo en un futuro no muy lejano.

4 comentarios:

David Naval dijo...

Repasando el texto no me queda muy claro si lo de progresar clavándote hasta la ingle era después de pasar por el punto G, o antes, jijiji. Lo raro es que no llegarais al final.
Bueno, pareja, a ver si nos vemos pronto por el monte y ya puede acompañarnos Pol.

Eduardo dijo...

Bueno, dicen que más vale una retirada a tiempo que una batalla perdida, que bajar de noche por hay, no es plan, y lo importante es disfrutar, y eso lo conseguisteis, saludos

POL dijo...

Gracias por acordaros del tullido!!!!, espero vernos por el monte antes de Imbolc, o a más tardar antes de la celebración de las Lupercalias.
Salú compañeros

silvia dijo...

Hola David! je,je, veo que has estado muy vivo en lo del punto G, eh? Pues algo cabezones si somos, ya que estiramos mucho lo de darnos la vuelta, puesto que lo veíamos venir hacía ya ratos. Qué lástima fallar en la Raya d'as Tiñas...bueno, otras habrá!
Eduardo, si hay algo que no nos importa es darnos la vuelta si vemos que hay que hacerlo, al fin y al cabo nosotros disfrutamos igualmente, como tú bien dices, lo que nos gusta es disfrutar del monte y eso se hace sin llegar a la cima.
Pol, pero cuánto aprendo contigo chiqué! pues me he tenido ir a la madre-wikipedia porque no sabía de lo que me hablabas. Y ahora que ya conozco estas antañas festividades y sus fechas, yo también espero verte en el monte antes de febrero, mientras tanto ya te acompañaremos con alguna que otra birra.
Gracias por pasaros majos.