tiempo Monzón

lunes, 10 de marzo de 2014

LA GRAN MURALLA CHINA ARAGONESA DE FINESTRAS

Fecha real: 9 de marzo de 2014.
Felicidades a todas chicas!!! Con motivo del Día Internacional de la Mujer, el sexo femenino del grupo quería correr la Carrera solidaria de las mujeres en Barbastro, pero ante la imposibilidad de coger dorsales para participar, puesto que el primer día a las pocas horas ya estaban agotadas, optamos por hacer una macroandada en honor a nuestros ovarios.
Ponemos sobre la mesa las diversas opciones que llevamos en danza desde hace tiempo, y gana por goleada la que le tengo yo ganas desde hace nada menos que diez años: La Gran Muralla de Finestras.
Algunos del grupo ni saben donde van, como es el caso de Miguel y Carmen, otros son los que han impuesto la ruta, como Javier y Cristina, y luego está Nuria...que cualquier cosa le va bien con tal cabrear por fin en el monte tras 20 meses de paréntesis maternal, aunque parada la cría no ha estado...que le ha pegado a las dos ruedas que no veas.
Como hoy el día lo dan muy bueno, aprovechamos para preparar una buena circular alrededor de Finestras que nos ocupe toda la jornada y nos castigue bien los cuerpos porque hoy vamos a pisar demasiada pista, así que por lo menos hay que cansarse.
Nos desplazamos hasta Estopiñán y, a la salida, dirección Benaberre, tomamos una carretera marcada como "Planta de áridos" y dejamos el coche justo donde termina, en la puerta de la cantera. De aquí parte una pista que seguimos y, a unos 200 metros, nos desviámos por la pista de la izquierda que tiene una barrera, la de la derecha será el camino de retorno. 
Al rato veremos el abandonado pueblo de Soriana, al que no nos acercamos puesto que está muy deteriorado, pero sí visitamos la ermita de Santa Marina (S.XI), colgada en una roca y muy cerca de los restos del antiguo castillo del pueblo. 

Soriana


Ermita de Santa Marina

Regresamos de nuevo a la pista y, cuando ésta gira hacia a la izquierda y visionamos de nuevo la cantera, nos lanzamos a atravesar dos campos en bajada tomando como referencia una gran granja a la que tenemos que ir a parar. En este punto encontramos de nuevo una pista con carteles que indican ya nuestro destino.
En nuestro recorrido nos encontramos con el desvío a las Balsas saladas de Estaña y, como vemos que andamos a buen ritmo, nos vamos a verlas, total...sólo es media hora más.
De nuevo en la pista vamos descendiendo poco a poco hasta atravesar el pantano de Canelles por el Puente de Penaver, y sin abandonar esta laaaaarga pista, llegamos a Finestras. 

Balsas de Estaña



Finestras

Este despoblado también está muy roto, pero observamos que todavía hay una casa que deben habitar a temporadas dado su buen estado. Están muy bien señalizadas las ermitas de San Vicente y San Marcos, así que nos acercaremos a ambos lugares.
Primero visitamos un modesto torreón defensivo conocido como La Casa del Señor, y luego vamos a lo que será la "estrella" del senderismo: La Gran Muralla China de Finestras, con la ermita de San Vicente (S.XI) y los restos del antiguo castillo medieval en medio de los dos farallones rocosos que forman el plegamiento.
Para acceder a la ermita es preciso bajar a la base de la muralla por una marcada senda, pero antes de emprender la subida a ésta, perdemos tiempo y más tiempo alzando la vista a las tremendas cortadas que tenemos delante. Es aquí donde la madre naturaleza florece con virulencia desde las mismísimas aguas del pantano ofreciendo un paisaje estremecedor e inquietante.
Cuando el fotidedo comienza a tener síntomas de fatiga incurable ante semejante desgaste, emprendemos la subida a la ermita, que hacemos fuera de senda (para no perder nuestra seña de identidad), por una ladera factible que sube directísima a la ermita entre los dos farallones rocosos, eso sí, apartando alguna que otra zarza.
La belleza del templo nos embelesa pese a no tener techo; su estrechez, su sobriedad, sus arcadas laterales, sus estrechísimos vanos minuciosamente tallados y, sobre todo, su increíble situación, hacen que sea un lugar de obligada visita.






Ermita de San Vicente



Para bajar de nuevo a la base de la muralla lo hacemos por la senda normal donde hay que salvar un paso con unas cuantas grapas y un cable de vida. Visto lo visto, entre la subida que nos hemos marcado a la ermita y la mini ferrata, a Carmen la vemos este verano cresteando por las más salvajes agujas del Pirineo.

Paso equipado
La Casa del Señor


Panorámica de Finestras


De nuevo en el pueblo nos dirigimos a la ermita de San Marcos donde comemos disfrutando de una panorámica extraordinaria de toda la muralla al completo. 
Ahora toca volver, que no queda poco...Para regresar desharemos nuestros pasos hasta el puente de Penaver y, una vez pasado éste, sale a nuestra izquierda una pista que tomamos y no abandonamos hasta llegar en constante subida a los coches.

Ermita de San Marcos












Moraleja de la crónica: pista+pista+pista+pista+pista+pista= hasta los mismísimos de pistear!!! pero con la mejor recompensa final para los ojos de un/a amante de la naturaleza abrupta.

La gran muralla


Bueno, bueno...y con otra recompensa final más que todavía no he nombrado:  un auténtico deleite para las papilas gustativas de ocho golosos zampabollos (que a este placer se nos une también Sheila), el ya tantas veces catado chocolate de Benabarre. Mira que tenemos delito!!! Dí que hoy nos lo hemos ganado, ahí van los datos: 26 kilómetros y medio y 950 metros de desnivel acumulado.
Si queréis el track, aquí.

miércoles, 5 de marzo de 2014

CIRCULAR POR LOS ABRIGOS DE QUIZANS, ARPÁN Y TRUCHO

Fecha real: 2 de marzo de 2014.
La certeza de que exite según los mapas senda para cruzar el Vero y subir a la Peña Bobín, alguna que otra incursión de antaño por parte de la ruta y el haber encontrado por fin información en la red de algún otro osado que lo ha conseguido, son motivos suficientes para que de una vez por todas nos lancemos a investigar este largo recorrido obteniendo un éxito apoteósico.
Es más, nuestros amigos de tierra alta bajan a vernos y hay que sorprenderles con algo fuera de contexto, a ver si se piensan que en monte bajo uno no se revienta o que les vamos a llevar a las concurridas pasarelas del Vero...sin menospreciar esta preciosa ruta.
*Equipo de tierra alta: Kankel, Ana, Pol, y J.M.
*Equipo de tierra baja: Cris, Javier, Pili, Miguel, J.C, y yo (con baja de algún/a avispao/ada del grupo que veía venir lo que deparaba el día)
Después de los saludos y presentaciones, hacemos honor a nuestro nombre tomando café del termo acompañado de exquisita repostería cristobalera y, empieza la competición: A ver qué equipo se da más guarrazos hoy por el monte.
Paso a describir la impredecible ruta:
Salimos de Alquézar pasando por las piscinas en busca del barranco Puyuala hacia las Balsas de Basacol. Fotos de rigor y nos encaramos al norte en busca de los abrigos de Quizans, donde algunos almorzarán y otros laminearán mientras tod@s intentamos adivinar la amplia gama de representaciones de estilo Esquemático de este abrigo, el más abundante del Vero (5000-1500 a.C): pintadas en rojo aparecen un ciervo, un diminuto cáprido y varias digitaciones.



Balsas de Basacol



Abrigos de Quizans












Volvemos a la senda por la que subíamos hasta llegar a un collado con varias direcciones: a la izquierda al Mesón de Sevil, rectos al abrigo de Chimiachas y a la derecha al Tozal de ros Tiestos; ésta última es la que nosotros tomamos, eso sí, sin llegar al Tozal, cogiendo una senda indicada como Pasolén/Articazos que nos bajará al cauce del Vero. Este tramo de ruta es verdaderemente bello, aunque suene muy moñas, y nos depara varios rincones con encanto como la enorme Cueva de Grasa o la pequeña de Cuchareros y los curiosos pasos de Pasolén y Articazos, ambos equipados con sirga de seguridad.
Tras cruzar el Barranco de Chimiachas la senda baja en picado hasta el Vero, donde ahora sí, empieza la parte no conocida y más aventurera, por llamarlo de alguna forma..., de la excursión.

Pasolén

Articazos

Titubeando un poco arriba y abajo del río y hasta escalando para ver por donde cruzar mejor, decidimos remontar unos veinte metros y cruzar el Vero. Mientras los más finolis nos ponemos las chanclas, el que no las ha traído lo atraviesa con sus super botas himalayistas sin mojarse un pelo y se dedica a investigar por donde sube la senda que está marcada en el mapa con un punteado sospechoso. Busca y busca y al final grita que ha encontrado una especie de senda muy desdibujada dentro de un espeso bosque de boj, así que todos pa dentro. Conforme vamos subiendo tieso total suponemos que por este sitio sólo pasan los jabalís para bajar al río, pese a la certeza de que algún humano sí ha pasado, porque encontramos algún mojón disperso y alguna cinta de baliza atada en los buxos.
Cuando clarea el bosque nos topamos con una pequeña cueva, subimos por su izquierda a una faja que vamos transitando hacia la derecha en ligera subida hasta volvernos a encontrar con un murallón rocoso acornisado con un tremendo arco natural. La senda, algo cerrada pero visible, nos lleva a la Peña Bobín (930 m) y en ésta, sorprendentemente, aparecen marcas de pintura amarilla, que siguiendólas nos llevan a la Corona del Tozal (974 m).



Barranco de Chimiachas. Cómo pierde
en la foto...lástima
Arco natural




En este punto por fin paramos a comer que más de un@ va a desfallecer. Rodeados de unas vistas privilegiadas de todo el recorrido realizado, disfrutamos a la par de una variada cata de vinos de las distintas bodegas del grupo acompañada de un surtido de ricos dulces caseros y chocolates de los güenos. El  conjunto de manjares, paisajes y compañía ya no puede ser mejor...pero volviendo a la realidad que nos depara el futuro, vemos en la lejanía Alquézar ( por no decir a tomar por cu....), lugar al que tenemos que llegar y, para colmo se nos está yendo el sol y empieza a correr una brisa guareña que nos deja helados, así que rápidamente nos ponemos en pie para continuar la andanza que no es poca, aunque el frenético ritmo que nos impone Kankel nos hace entrar en calor en cerocoma.
Desde la cima sale una pista en descenso que seguimos hasta encontrar un desvío a la derecha que marca Alquézar. A lo largo de este trayecto nos desviámos en una ocasión para visitar el Abrigo de Arpán y su famoso ciervo de arte levantino, este arte naturalista es considerado como la expresión artística y espiritual de las comunidades caza-recolectoras postpaleolíticas, que llegan cronológicamente hasta el Neolítico y que puede enmarcarse en esta provincia entre el 8000 y el 3000.


Ciervo de Arpán
Cueva de la Fuente del Trucho


Siguiendo con nuestra ruta, volvemos a la senda que nos llevará a Alquézar y pasamos también por la gigantesca Cueva de la Fuente del Trucho, donde no apreciamos absolutamente nada por estar demasiado lejos dado que la reja que lo protege es inmensamente grande, pero os cuento que la importancia de las pinturas halladas en este covacho es incalculable. Su descubrimiento rompió con la teoría de que las manifestaciones rupestres paleolíticas en la Península Ibérica se produjeran tan sólo en la cornisa cantábrica. Las primeras manifestaciones de arte rupestre se realizaron hace casi 20.000 años en el interior de este abrigo de unos 17 metros de profundidad. El gran número de pinturas y grabados encontrados, aunque nosotros no veamos ni uno, hace pensar que esta cueva fue un gran santuario. Alberga un centenar de figuras representadas en las paredes del fondo y el techo. Con técnica de perfilado lineal y en colo rojo, se pintaron diez figuras y cabezas de caballos, casi cincuenta manos en negativo, puntos seriados y astros. También es reconocible una vulva femenina y en color negro se diferencian manos y manchas diversas. Y por si todavía queremos saber más, aquí.
Casi sin enterarnos vamos a parar al barranco Lumus y de ahí al Puente de Villacantal para cruzar de nuevo el Vero y algunos pillar la directa porque se conoce que ya se huele a birra en la última subida del día para llegar a Alquézar.


Barranco Lumus
Puente Villacantal




Pues mira que es tarde, pues mira que se hace de noche, pues mira que estamos petaos, pues mira que hay gente que tiene hora y media de viaje a casa, pero estamos tan bien con la birrica charrín charrán...a ver cuándo se repite otra de éstas!!! visto que ni con ésta se nos han espantau...
Si queréis el track, aquí.

lunes, 3 de marzo de 2014

CIRCULAR DESDE GRAUS

Fecha real: 23 de febrero de 2014.
El grupo senderista termal este finde estuvo de capa caída. Plantones diversos por ir a hacer leña, faenar en casa, cuidar críos, o escalar agujas, hacen que Miguel y Carmen se tengan que marcar la ruta solos en plan de novios enamorados, y nos sorprenden con esta circular por los alrededores de Graus tan completa.
Describo ligeramente la ruta:
Saliendo de Graus buscamos la GR-1, que parte en frente del camping, para ir a parar al despoblado Grustán. Pasando por un bosque de pino repoblado encontramos la ruinosa Ermita de San Miguel o de los Templarios y avanzando más se abre una gran panorámica en el Mirador de las Planas. Siguiendo la ruta, en el puntal de una gran mole de conglomerado, aparece la Ermita de San Miguel y, finalmente y tras casi cuatro horas andando se llega al Mirador del Morral para divisar la traza urbanística de Graus y su entorno más lejano. Ya sólo resta bajar por el Santuario de la Virgen de la Peña hasta el pueblo donde es muy recomendable visitar la plaza.
Cervecita y domingo pasao. Qué bien!!!
Los detalles si eso, que los cuenten los enamorados en la etiqueta de comentarios...





Ermita de San Miguel y su santo

Ermita de San Pedro



Bajada desde el Mirador del Morral y el Santuario de la Virgen de la Peña